Sierra Tandém: ¿Es peligrosa?

Comenzamos con una alegoría que dijese el dibujante argentino Joaquín Lavado “Quino” (creador de Mafalda) sobre el fósforo: “Si un cocinero prende un fosforo, hace un risotto; si lo enciende un incendiario, quema un parque nacional”. Viable para documentar nuestro tema sobre la sierra Tandém y si esta es peligrosa: Si la opera una persona que así sea de forma empírica, se preparó para ello, el riesgo es casi que nulo; si la opera alguien con impericia, imprudencia y beligerancia, pues, ¡no queremos imaginar los riesgos!

Y es así con toda herramienta eléctrica  manual, sea una sierra ingleteadora o una sierra de costilla (ergo, eléctrico y manual), es el no tomar precauciones ni el criterio de las factibilidades, entre otros aspectos, lo que aumenta su riesgo básico.

Si millares de usuarios en todo el mundo han utilizado a una sierra Tandém sin consecuencia nefasta alguna, ha sido por tomar las precauciones elementales y no confiarse incluso de su pericia. Las normas de seguridad siempre se han de centrar en saber que cada ocasión es distinta en circunstancias, pero igual en maneras de prevención, cautela y correcta operación de todo tipo de herramientas manuales y/o eléctricas.

Sobre la sierra Tandém

La potencia de esta portentosa sierra de tipo eléctrico es alabada por usuarios y fabricantes en todo el mundo, en especial por su fuerza y resistencia que le permiten prácticamente cortar todo tipo de material de manera contundente.

Se caracteriza principalmente porque sus hojas se mueven o rotan en dirección opuesta y a alta revolución por minuto, por lo que se consiguen resultados de corte más limpios y veloces que con los demás modelos de similar potencia.

El motor de la sierra Tandém es compacto según el equipo, pero altamente poderoso para ir elevando según necesidad del usuario, la fuerza de corte creada por sus hojas de sierra en marcha opuesta, ayudando al usuario a que los cortes sean exactos, seguros y rápidos, sea en pladur, madera, hormigón poroso o plástico.

Las empresas fabricantes de este tipo de sierras se han centrado en la ergonomía y posicionamiento de sus agarres, ayudando así a que sean una extensión del operador.

Sierra Tandém

Pero, ¿Es peligrosa?

¡Por supuesto que lo es!, pero como dijimos al principio del artículo, lo es para aquella persona que no aplica ni las más elementales medidas de seguridad aunadas al criterio y al aminorar el exceso de confianza que ha acompañado a los peores momentos al operar todo tipo de herramientas.

Si una persona no tiene la práctica y la fuerza física necesaria para operar herramientas eléctricas, lo menos que puede hacer es siquiera pensar en intentar manejar una sierra Tandém. El golpe de fuerza al encenderla es suficiente como para perder el control y crear accidentes lamentables.

La posición incorrecta de agarre o de entrada a la superficie de corte, el mal uso de sus revoluciones y un agarre deficiente, aumentan su peligrosidad.

El no utilizar guantes de seguridad y lentes protectores ni utilizar ropa y botas de seguridad, son también parte de los problemas.

Influye también el instinto al moverse involuntariamente y/o querer pasar la mano cerca de las hojas en movimiento. Esto sólo se cura con práctica, prevención y concentración en lo que se está haciendo. Incluso una persona novel en su uso puede deslastrase de dichos ademanes si está concentrada en la operación eficaz de la sierra Tandém.

Por ello, el peligro está en el operario y en la adquisición de herramientas de baja calidad o la falta de atención a las indicaciones  ofrecidas por el fabricante en el manual del usuario. Si se cumplen los parámetros elementales, el uso de la sierra Tandém no pasará sino al plano de la eficacia, exactitud y productividad con seguridad.

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